Rodeada de luces y de sonido, andaba por aquel pasillo. No recordaba bien cómo ni con quién había llegado allí. Ni tampoco le preocupaba. Fluía en una especie de bruma subterránea donde todo iba a la velocidad justa. Se cruzaba con cuerpos sin mirada, que iban de acá para allá con desconocidos propósitos.
Avanzaba. Y tras una enorme puerta sorprendentemente ligera..aglomeración y confusión.
Estaba sola en aquel lugar lleno de gente. Mas estaba arropada. Era difícil de explicar.
Simplemente fluía, confiada y tranquila. Le gustaba esa ausencia de conciencia. Se sentía integrada.
Le recordaba a su niñez. Siempre había alguien que te invitaba a jugar, aunque no te conociera.
No hay comentarios:
Publicar un comentario